miércoles, 15 de octubre de 2008

La escuela en el recuerdo de sus exalumnos



El barrio de la escuela
Era zona de casas quintas. Había poca edificación. Las calles eran de tierra... con el tiempo las fueron adoquinando.
Por la avenida Segurola circulaban los colectivos 225 (ahora 85) y el trolebús 314 (ahora línea 114)
Donde actualmente está laboratorio Elea antes fue Parke Davis, pero antes aún hubo un Club de la Sociedad Inglesa
El Hogar Rocca era un preventorio donde estaban internados chicos sin familia y otros que sólo veían a sus padres los fines de semana. Estos chicos eran repartidos entre las escuelas cercanas con micros.
En la Escuela 17 en 1949, se cursaba 5º grado en el TT y 6º grado en el TM
Los pupitres eran de madera con tinteros
En 1965 había un toldo en el patio
No existía aun el jardín de infantes. Lo que ahora es salón comedor, antes era sala de música.
Carmen Sorbille (abuela de Diego y Lucía Beltrán) Cursó 2º a 5º grado en esta escuela de 1939 a 1942. Nos cuenta:
 La llamaban en aquel momento “Santo Tomé” y tenía el Nro. 29 del DE 17.
En esos días se usaban los delantales tableados y muy almidonados, moños grandes que sujetaban el cabello, medias tres cuartos y zapatos bien lustrados.
La enseñanza era muy disciplinada. Exigían mucha puntualidad. No te perdonaban ninguna falta de ortografía.
Como carecíamos de recursos la escuela nos daba cuadernos y el libro de lectura. Recuerdo uno en especial “Alfarero” de 4º grado. Libro que después de muchos años mi hija volvería a usar en esta misma escuela.
Recuerdo la imagen seria de don Fortunato, el portero de la escuela, agitando su mano en señal de que era tarde y nos apuráramos para entrar a la escuela


Octubre 1989.  Me llamo Norma G. Molinari de Méndez fui alumna de esta escuela desde 1948 a 1954, cuando la escuela aún no tenía nombre ni tampoco sexto grado en el turno tarde.
En aquella época no había jardín de infantes, ni patio cubierto. Los pisos eran de madera, al igual que los pupitres, que tenían tintero incluido (el cual cada dos por tres volcábamos)
Donde ahora es el jardín, antes  era la sala de música. Si había un acto y llovía se celebraba ahí, ya que el patio no estaba cubierto.
El patio conserva aún los mismos porta macetas, la campana y los bebederos.
La biblioteca estaba donde hoy está la secretaría junto con algunos materiales didácticos como los mapas y el esqueleto humano de cuerpo entero.
Había en cada salón cuadros de  próceres, que aún siguen siendo los mismos de aquel entonces.
Las clases estaban compuestas por 35 a 40 alumnos por grado aproximadamente.
Quiero mencionar también algunos nombres de docentes y personal de la escuela de aquellos años, que recuerdo con profundo cariños por el tiempo compartido.
La Sra. Directora Eladia Fernández
Vicedirectora Aida de Palmieri
Mi maestra de 1º grado Sra. Carolina Torres Viñas de Zucchi
Maestra de 1º superior Sra. Matilda Julia Tersi
Maestra de 2º grado Sra. María Angélica La Palma de Subi
Maestra de 3º grado: Sra. Enriqueta P. de Fernández
Maestra de 6º grado: Sra. María Cuñetti (de la que guardo particular afecto)
Así también a los porteros Doña María y Don Fortunato que siempre rezongaban porque tirábamos los tinteros y papeles al suelo.
Me gustaría decir que todos estos hermosos recuerdos los llevo guardados en mi corazón. Ha significado mucho para mí contarlo en esta narración. Y la historia no termina aquí, sino que continúa con mis dos hijos Alejandra y Oscar, mi nieto Maxi. Son tres generaciones de la familia en esta querida escuela, la cual respeto mucho y me enorgullece como siempre que la veo avanzar para brindar una mejor educación.