Pueblos originarios

Esto nos decian los conquistadores exploradores de los:

Querandies - Pampas


Sebastián Caboto en 1527, mencionó por primera vez a los querandíes llamándolos querandis:
 vino una gente de campo que dizen Querandis: esta es gente mui ligera: mantienense de la caza que matan, y en matandola qualquiera que sea le beben la sangre porque su principal mantenimiento es a causa de ser la tierra mui falta de agua (...) Estos Querandis son tan ligeros que alcanzan un benado por pies, pelean con arcos y flechas, y con unas pelotas de piedra redondas como una pelota, y tan grandes como el puño, con una cuerda atada que la guia las cuales tiran tan certero que no hierran a cosa que tiran.

Expedición de Pedro de Mendoza

El cronista de la expedición, Ulrico Schmidl, describió a los querandíes que encontraron al arribar al Río de la Plata en 1536, llamándolos carendies:



estaba una nación de indios llamados carendies, como de 2.000 hombres con las mujeres e hijos, y su vestir era  del ombligo a las rodillas; nos trajeron de comer, carne y pescado. Estos carendies no tienen habitaciones propias, sino que dan vueltas a la tierra, como los gitanos en nuestro país; y cuando viajan en el verano suelen andarse más de 30 millas por tierra enjuta sin hallar una gota de agua que poder beber. Si logran cazar ciervos u otras piezas del campo, entonces se beben la sangre. También hallan a veces una raíz que llaman cardes la que comen por la sed. Se entiende que lo de beberse la sangre sólo se acostumbra cuando les falta el agua o lo que la suple; porque de otra manera tal vez tendrían que morir de sed.
El encuentro pacífico con los querandíes rápidamente se tornó belicoso

Y cuando les llevamos el asalto se defendieron con tanto brío que nos dieron harto que hacer en aquel día. Mataron también a nuestro capitán thon Diego Manthossa y con él a 6 hidalgos de a pie y de a caballo

De los nuestros cayeron unos 20 y de los de ellos como mil. Así, pues, se batieron tan furiosamente que salimos nosotros bien escarmentados.

Por este tiempo los indios con fuerza y gran poder nos atacaron a nosotros y a nuestra ciudad de Bonas Ayers en número hasta de 23.000 hombres;
dieronse tan vuena maña que mataron á Don Diego de Mendoza i á Pedro de Venabides su sobrino i á otros bien Quantos, y los demás fueron huiendo aunque heran de A caballo, i sino fuera por la infanteria que atrás benia que los socorrió, todos quedaran en el Campo por ser como heran los Indios tan ligeros i tan diestros en atar los caballos con bolas que traian.
. todos los yndios que por este rrio arriba ay q. biben en la Ribera del no son gente que siembran
Hay que guardarse mucho dellos estos quyrandys que son mortales enemigos nuestros (...)


çestas de berguitas, tan texidas y apretadas, que pueden tener agua en ellas, y son muy gentiles en la labor. (...) y los tirandis tienen las bolas ya dichas y son muy diestros en ellas. No tienen leyes; y andan en tierra rasa, y es gente robusta y de color morena, y viven de caça.
Quirandies, hombres  tan ligeros, que corriendo a pie toman a mano los venados,
Todos los de este río comen carne humana, y van casi desnudos (...) Comen pescado, que hay mucho y gordo, y es la principal vianda de los indios, aunque cazan venados, puercos, jabalís,  y otros animales. Son guerreros
. es toda aquella tierra muy llana; los campos tan anchurosos y dilatados, que no hay en todos
ellos un árbol: es de poca agua, y de mucha caza de venados, avestruces y gran suma de perdices, aunque de pocos naturales; los que hay son belicosos grandes corredores y alentados, que llaman Querandís: no son labradores, y se sustentan de sola caza y pesca 





Tehuelches



 Huarpes









 Puelches




Pehuenches



Comechingones 




Sanavirones


Guaranies





























































































































































































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